Milenios Después
para Sofía Luzón
Hace mil años
en la oscuridad de su regazo
bailaban variadas sombras
de sentimientos en reformas.
Bautizando el fondo de su pecho
un cartel de advertencia:
¡CUIDADO, CUIDADO!
NO SABES LO QUE TE ESPERA.
Después de mil años
un jinete ignoró el azar
adentrose en su pecho,
sin pensar qué podría pasar.
***
Despertose el jinete atontado
en una lluvia de estrellas,
contempló la tierra desde un navío
que surcaba el infinito
en la corriente de un río.
"Ignoraste mi advertencia
y no corriste despavorido
quizás mil charlas te dedique
y mis sombras bailen contigo,
pero dime jinete
¿Qué te trajo a mi río?"
"Muchas charcas visité,
pero ninguna como tu río,
advertencias me dejaron
en el rellano de mi tío.
Mas hace falta ingenio
para controlar mi genio.
Viejos cuentos nada más
eso quise pensar,
quiero saber que me espera
en este vacío infinito a tu vera."
Una mirada le dedicó al pasar,
no era princesa por supuesto,
pero era difícil de impresionar.
"Sepa usted jinete atontado,
que ningún peligro corre a mi lado,
risas y carcajadas
sirvo de desayuno
mas sepa usted que yo no ayuno.
Aquí tertulias hay de almuerzo
con buenos libros que sirven mas que de atrezzo,
no todo el mundo corre el riesgo
y por eso valoro tu esfuerzo.
¡Coja un plato,
bienvenido aqueste palacio!"
El jinete contempló alegrado
aquel curioso palacio
Grabada en el buzón la siguiente oración.
"Sofía Luzón,
deje su oferta en el buzón"
Así pasaron cien mil años más,
el jinete disfrutó de las sombras luminosas al pasar,
y Sofía serena encontró una bonita amistad,
que perduró muchos milenios más.
***
"Una eternidad"
rió en la oscuridad
"Admiro tu sinceridad,
pero a dormir vete ya"
se apagaron todas las luces
y las dulces voces se calmaron.
así el silencio reinó
en el palacio de Madame luzón.